Llevo veinte años grabando Extremadura. Vídeos corporativos, documentales, directos, fotografía, dron. En todo ese tiempo he acumulado un archivo que no dejaba de crecer y que casi nadie veía: discos y discos de material propio, ordenado, fechado y localizado, del que solo se publicaba una parte mínima.
Extremadura.video es ese archivo, abierto y con precio.
El problema que quiero resolver
Cuando una agencia, una televisión o una institución necesita una imagen de Extremadura, hoy tiene tres opciones y ninguna buena.
Puede ir a un banco de imágenes internacional y buscar «Extremadura». Le saldrán cuatro dehesas genéricas que igual son de aquí, igual de Andalucía y igual de Portugal, con la localización puesta por alguien que no ha estado nunca. Puede pedir imágenes prestadas a una institución, con las limitaciones de uso que eso trae. O puede generar la imagen con inteligencia artificial y acabar publicando un pueblo que no existe.
Las tres tienen el mismo defecto: nadie puede decirte dónde y cuándo se grabó eso. Y para un uso institucional, publicitario o informativo, eso no es un detalle: es el trabajo.
Qué hay ahora mismo
El catálogo arranca con 80 piezas: 47 vídeos y 33 fotografías, repartidas en 30 municipios y 45 categorías. La provincia de Cáceres va por delante con 69 piezas; Badajoz, con 11, es el hueco que toca cubrir este otoño.
Por temas: patrimonio (21), paisaje (16), pueblos (13), agricultura (8), ciudad (7), naturaleza (5), fauna (4), y arrancando industria, ganadería, infraestructura y turismo.
No es un catálogo grande. Es un catálogo verificado, y va a crecer todas las semanas.
Tres reglas que no se rompen
1. Todo es material propio. No revendo material de terceros ni de bancos. Cada pieza la he grabado yo, con mi equipo, y sé exactamente qué hay dentro del encuadre.
2. Todo va fechado y localizado. Cada ficha dice el municipio, la localización, la fecha de captura, el tipo de plano y el momento del día. Si necesitas justificar ante un cliente que esa imagen es de Trujillo y de febrero, la ficha lo dice.
3. No hay imágenes generadas por inteligencia artificial. Ni una. No es una postura estética: es lo que hace que el archivo sirva para documentar un territorio.
A esas tres se suma una cuarta que no es una regla sino un requisito legal: el material de dron está grabado por operador registrado en AESA, con seguro y con los permisos gestionados. Lo cuento en detalle en la entrada sobre permisos de dron en Extremadura.
Cómo se licencia
Hay cuatro niveles: estándar, corporativa, ampliada y de difusión. Van de menor a mayor alcance y cada uno incluye lo que permite el anterior. La estándar cubre el uso habitual en web y redes; la de difusión es la que necesita una televisión o una campaña con emisión.
Los precios están publicados en la página de tarifas y el alcance exacto de cada nivel, en licencias de uso. Sin registro, sin pedir presupuesto para saber cuánto cuesta y sin suscripción.
Si necesitas un uso que no encaja en ninguno de los cuatro —exclusividad, un pase de derechos concreto, un volumen grande—, se habla y se hace un contrato a medida.
Lo que viene
El archivo tiene mucho más de lo que está publicado, y publicar cuesta tiempo: seleccionar, catalogar, escribir la ficha y verificar los derechos. El orden de los próximos meses es este:
Badajoz, que es el desequilibrio más evidente. Gastronomía, que casi no existe en el catálogo y es lo que más piden las agencias. Industria y agroindustria, que es material difícil de conseguir y por eso vale. Invierno y niebla, porque el archivo está muy cargado de verano. Y fauna, que en esta región es un argumento de venta por sí solo.
Y si no está lo que buscas
Es lo más probable, todavía. Lo publicado es una parte del archivo, y lo que no está grabado se puede grabar: sigo en activo y salgo a rodar cada semana.
Dime qué plano necesitas y para qué proyecto, y te contesto en menos de 24 horas laborables con una propuesta cerrada. Sin compromiso y sin rodeos.
Arturo Alvarado — Alvarado Producciones, Cáceres.